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domingo, 23 de agosto de 2015

Siempre sale el Sol

 Siempre sale el sol.
Si la noche no deja verte.
Si la indulgencia
te niega el consuelo.
Si la lagrima te dicta
telegramas a la cornisa de tirarte.
Si el valor se rompe por el escozor
de las horas muertas.
Si ahora no es mañana, ni nunca
el momento.
Si es si o no o puede o debe
o quiere. ..
Siempre sale el sol...
Siempre hay una raíz,
el nombre y complemento
a tu ayuno.
Los rayos hablan perfectos
sinónimos que lindan con
el sufragio de contradecirte.
¡Mirad los pétalos de las voces
descargan aromas en el tiempo!
Encaje de romper los puzles
Y hacerlos añicos.
Si. Siempre saldrá el sol
para matar la violencia.


Isabel Rezmo

martes, 4 de agosto de 2015

INSOMNIO



 
INSOMNIO


No miro el reloj en esta noche. Apenas en un centímetro escaso de mis ojos puedo ver la luz entre tinieblas. Vaso frío. Vaso inerte. He estado danzando toda la noche entre la duermevela y la caricia. Descorchando siluetas entre naranjos vacíos. Oía la risa de una niña. El forcejeo de las sábanas en la intranquilidad.
 Pensando en el vacío. A veces lo encuentro tan.....no se explicar la vicisitud de la propia regla.
El dialecto de mis niñas es como un polvorín en medio del caos. O de la vida, o de la inercia.
Lo importante es cambiar el pomo de unos cuartos, cuando el marco establece diferencias irreconciliables, sin que el perdón sea el dueño del fracaso.
Ya me perdoné. La vida, me debía un trago, no de aguardiente, si no de lluvia, resbala como los fusiles en las madrigueras, esa...que arremolina el despojo y lo libera de la tragedia.
Hago matanza de renglones en las quimeras de mis fantasías, y luego las adormece la respiración de mis almas, las dos que me esperan en cada mañana.
Sus almas,  forman una delgada vía  láctea, en un universo lleno de corchetes y violines artificiales.

Isabel Rezmo

domingo, 26 de julio de 2015

A ESA MANERA TAN TUYA



A ESA MANERA TAN TUYA



Cuando acerco mis ojos a esa manera tan tuya
de medir los cielos,
como un solo rugido de lava en la materia inerte de la vida.
Cuando susurro los mediodías en el amparo,
tu frente se arruga como los terciopelos al sol
de los cerezos.
El tintineo de un reloj salvaje implora manecillas atadas
que no dejen escapar el río seco del pasado,
roce de  claroscuros y pinte una flor esmaltada.
A viva voz se asemeje al azul. O una idea.
Mirando el deseo se diluye cuando acerco mis ojos
a esa manera tan tuya de decir te quiero.
Todo se parece a un regalo de reyes,
al roscón que queda encima de la mesa de la cocina
y muerde momentos,
y tira la ropa al mar desnudo y trémulo de la caricia,
o del beso que queda ensimismado
en el placer muerto de la noche.
Poseo el pétalo como un secreto en los labios
cuando adolezco de esa manera tan tuya de
congelar los minutos y hacerlos eternos.

Extraído del poemario EGO AMARE

Isabel Rezmo
Novelados